Ciclo de talleres sobre el fomento del pensamiento crítico
En una era donde la información abunda, el pensamiento crítico sigue siendo una habilidad esencial para desenvolverse en las complejidades de la vida moderna. Karen Suderman, coordinadora de la capilla, presentó recientemente una serie sobre pensamiento crítico en la Escuela Menonita del Este, basándose en un estudio previo del Libro de Santiago. La serie comenzó con Suderman recitando una conmovedora oración de Pádraig Ó Tuama:
“Dios de toda la humanidad,
En tiempos de violencia vemos lo inhumanos que podemos llegar a ser.
Oramos por aquellos que hoy están abrumados por el dolor.
Y el día anterior, y todos los días anteriores al día anterior.
También oramos por aquellos que nos ayudan a encaminarnos hacia la justicia y la paz.
Oriéntanos todos hacia la justicia y la paz, porque las necesitamos.
Amén."”
Esta invitación a la reflexión preparó el terreno para un debate sobre la objeción de conciencia y la construcción de la paz, con aportaciones de Joe Hackman, padre de un empleado del servicio de emergencias médicas y director de recursos humanos de la comunidad de jubilados menonitas de Virginia.
Un legado de servicio y reflexión crítica
El simposio destacó las experiencias de Ken Seitz y Ken Graber, quienes optaron por la objeción de conciencia durante los períodos de reclutamiento militar en los Estados Unidos. Ken Seitz, exalumno del Servicio Médico de Emergencia (EMS, por sus siglas en inglés), compartió su experiencia de crecimiento personal y empatía a través del servicio alternativo, inspirado por su educación menonita y su compromiso de seguir las enseñanzas de Jesús sobre amar a los enemigos.
La historia de Seitz incluyó su paso por el Mennonite Youth Village en Michigan, donde aprendió a valorar la diversidad cultural y a colaborar eficazmente. Su trabajo en el sur de Texas con estudiantes desfavorecidos enriqueció aún más su comprensión de la empatía y la sensibilidad cultural. “Aprendí que existía una alternativa valiosa al servicio militar”, reflexionó, haciendo hincapié en el impacto que estas experiencias tuvieron en su vida.
Ken Graber compartió sentimientos similares al relatar su experiencia en el programa agrícola de Bolivia. Su contacto con diferentes culturas perfeccionó su pensamiento crítico y su capacidad de adaptación. La trayectoria profesional de Graber, que incluyó puestos en desarrollo económico y microfinanzas, estuvo profundamente influenciada por sus primeras experiencias de servicio.
El impacto del servicio en la vida y la carrera profesional
Tanto Seitz como Graber reconocieron cómo sus experiencias de servicio moldearon sus futuros. Seitz continuó su camino de empatía y servicio, contribuyendo a Servicio Voluntario Menonita y posteriormente impartiendo clases en Universidad Menonita del Este. Tras regresar a Bolivia con su familia, Graber trabajó en el desarrollo económico y las microfinanzas, empoderando a las mujeres en regiones que se encontraban en situación de posconflicto.
Sus historias ponen de relieve el impacto que el pensamiento crítico y el servicio pueden tener en el desarrollo personal y profesional, incluso desde una edad temprana.
Al interactuar con diversas comunidades y cultivar la empatía, llevaron los principios de la objeción de conciencia más allá de la mera negativa, transformándola en un compromiso activo y constructivo con el mundo.
La serie de charlas en la capilla de EMS sobre pensamiento crítico nos recuerda la importancia de cuestionar, reflexionar y cultivar la empatía en nuestras vidas. Mediante la oración, el diálogo y el intercambio de experiencias, la serie anima a las personas a encaminarse hacia la justicia y la paz, fomentando una comunidad donde el pensamiento crítico no sea solo un ejercicio académico, sino una forma de vida.


